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Huella y código QR

Al emitir una factura, CanaryFactura toma sus datos fiscales (NIF, número, fecha, importes, tipo) y calcula con ellos una huella: una secuencia de 64 caracteres, resultado de una función criptográfica (SHA-256), que cambia por completo si cambia una sola coma de los datos.

El truco está en el encadenado: la huella de cada factura incluye la huella de la factura anterior. Tus facturas forman así una cadena donde cada eslabón confirma al anterior:

Factura 1 → huella A
Factura 2 (incluye A) → huella B
Factura 3 (incluye B) → huella C

Si alguien alterara la factura 2 después de emitida, su huella ya no sería B, y la factura 3 (que dice «la anterior era B») lo delataría. Para ocultar un cambio habría que rehacer toda la cadena posterior, y la AEAT ya tiene copia de los registros originales. Por eso las facturas emitidas no se editan: se rectifican o se anulan.

Puedes ver la huella de cada factura en su detalle. CanaryFactura, además, verifica la cadena entera cada noche.

Cada factura lleva impreso un QR tributario de 30×30 mm con la leyenda «Factura verificable en la sede electrónica de la AEAT». Contiene cuatro datos: tu NIF, el número de serie y factura, la fecha de emisión y el importe total.

Quien lo escanea (tu cliente, tu gestoría, un inspector) va a la web de la AEAT y puede cotejar que esa factura está comunicada y coincide. No ve tus otras facturas ni tu contabilidad: solo confirma la que tiene delante.